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Madame Mela, la astróloga estrella en Instagram

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Mariela Pabón Navedo, también conocida como Madame Mela, es la astróloga de Instagram más amada del latinternet. Credit Jeenah Moon para The New York Times

El Espace es una columna dedicada a las noticias y la cultura relevantes para las comunidades latinas. Aquí hay arte, política, análisis, ensayos personales y más. ¿Lo mejor? Está disponible en español e inglés para que puedas enviársela a tu tía, a tu primo Lalo o a quien sea (es decir, a todos).

Cuando el huracán María impactó Puerto Rico en 2017, Mariela Pabón Navedo, a quien le dicen Mela, había usado desde hacía años la ilustración como una forma de liberar emociones. Mientras trabajaba en la recepción de un hotel en el Viejo San Juan, a menudo los turistas le formulaban preguntas como: “¿Eres, como, una india de la vida real?” o “¿Dónde puedo encontrar latinas ricas por aquí?”. Mela lidió con esos comentarios al burlarse de ellos en Instagram.

Después del huracán, parecía natural comenzar a dibujar de nuevo para lidiar con el pesar y la devastación en la isla. Ella comenzó una serie llamada Querida Mela, en la cual daba mordaces consejos acompañados de ilustraciones sencillas. Un mes después del huracán, ella escribió su propio horóscopo de comedia, tranquilizándose a sí misma sobre que todo estaría bien y que pronto recibiría “esos 500 dólares de FEMA” (en referencia a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de Estados Unidos).

Pabón se convirtió en Madame Mela, ahora una de las más amadas astrólogas de Instagram en el latinternet. Sus horóscopos mensuales, que publica en la cuenta @checkinmela (el nombre es una referencia a sus días como recepcionista de un hotel), son artísticos e ingeniosos, usan un sentido del humor definitivamente boricua. Cada uno provoca un torrente de emojis de risa y llanto en los comentarios. Por ejemplo, la predicción del mes pasado para libra: “Queridas y queridos libras: Les voy a decir una cosa. Yo sé que a ustedes les encanta revolcar el avispero y dirigir dramas que no protagonizan. Pero este mes tienen que calmar su atracción natural al bochinche”.

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Se acercan ráfagas y vienen directo a ti Libra. Déjate llevar sabiamente. #horoscoposmadamemela #libra #ad #madamemela #junio

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Pabón ha conseguido más de medio millón de seguidores; ella atribuye sus agudas observaciones a su crianza: sus padres fueron psicólogos y negociadores de conflictos, y Pabón estudió Escritura Creativa y se sumergió a sí misma en el mundo de la comedia como pasante. Entre sus fanes se encuentran iconos boricuas como Bad Bunny. Después de que lo conoció en persona en su concierto en Ciudad de México y le entregó un horóscopo que había creado para él, el rapero le pidió que creara instalaciones astrológicas personalizadas para su gira.

Al ser la típica escorpión ambiciosa, Pabón apenas comienza a dejar su huella. Mientras se prepara para lanzar su primer libro el próximo año —el cual promete que incluirá un glosario de jerga boricua, cintas mezcladas personalizadas y perfiles detallados de cada signo zodiacal—, conversé con Pabón para discutir su filosofía creativa y la histeria actual de los horóscopos en internet.

Esta entrevista ha sido editada y condensada.

El primer horóscopo que hiciste fue después del huracán. Quería hablar un poco de cómo empezó a ser un proceso mensual. ¿Qué te inspiró a hacerlo?

Yo creo que mucha gente necesitaba esas palabras de apoyo y de levantarnos un poco el ánimo, aunque sea una situación que no era cómica para nada. También después del huracán empecé a hacer lo de Querida Mela y todos los problemas que me llegaban eran relacionados con el huracán. Por ejemplo, hubo uno que era como: “Mano, no hay luz y escucho a mis vecinos chichando. No puedo bregar”. [Se ríe] Y yo le decía pues: “Chica, busca usted también entretenimiento porque imagínate que uno va a hacer”. Y eran como muchas situaciones así, que todas partían de un nuevo contexto y pues cómo aconsejar sobre esa crisis después del huracán.

¿Hubo un momento que te diste cuenta de que ya se estaban haciendo más virales?

Ricky Martin. Él le dio me gusta a un dibujo y yo no le había visto, y alguien comentó: “¡Ah, Ricky Martin le dio like a esto!”. Y yo como que: “Espérate”. Y cuando chequé, pues sí, me estaba siguiendo y ahí fue que me enteré. Yo como que: “Se jodió esto”.

¿Cómo crees que ese trasfondo en la escritura creativa ha influido tu proceso creativo en los horóscopos?

Yo creo que la comedia en general necesita honestidad, necesita un buen timing. Y por lo menos en la improvisación, todo lo que yo aprendí del improv, lo he podido aplicar a través de todo mi trabajo. Por ejemplo, cuándo decir sí, a cortar más, a sacarle la punta a cualquier cosa. Yo creo que también encontrar la inspiración en muchos lugares que quizás parecen, pues, normales o que pasan desapercibidos.

Tú escribes los horóscopos de una manera bien boricua, bien puertorriqueña. Usando el humor boricua y to eso. Aunque estén escritos en una manera bien puertorriqueña, tienes seguidores de toda Latinoamérica.

Eso ha sido lo que más me ha sorprendido de todo. En algún momento pensé que la gente… No estaba segura si me iban a entender, pero no quería cambiar el tono de cómo estaba hablando. Yo los escribo como los pienso y como los diría. Y no quería entonces bajarlos un poco el tono y hacerlos más neutral para que to el mundo entienda porque pienso que iba a perder un poco la esencia de lo que es. Y ahí fue que empecé a hacer el glosario.

Sí, eso mismo te iba preguntar, porque yo quería explicarle a alguien que era un papelón, y yo no sabía cómo explicar eso.

Eso fue basado en las preguntas que hacía la gente en los comentarios. Por ejemplo, mucha gente preguntaba: “¿Qué es bellaquera?”, “¿Qué es badtrip?”. Al final de los horóscopos, hacía una publicación con las palabras. También, para mí, es una forma bien diferente quizás de exponer cómo somos en Puerto Rico. Cómo hablamos, cómo pensamos. Porque también eso es lo que hemos tenido que hacer todas nuestras vidas. Actuar en función del otro. Escribir en inglés pa que todo el mundo esté [cómodo].

Eso es porque resuenan mucho con la gente. Tú lo escribes como si lo hiciera una amiga. Yo creo que la gente tiene una idea de los horóscopos que es algo super…

Superserio.

Eso, serio es la palabra. Exacto.

Para mí, los horóscopos son un tipo de entretenimiento. Y cumplen otra función. No me identifico con muchos horóscopos que hablan en ese tono. Porque yo no me cojo nada tan en serio. [Se ríe]. Por eso también tienen ese flow.

Los horóscopos ahora en el internet son superpopulares. Viniste en el momento correcto. ¿Por qué crees que son tan populares ahora?

Yo creo que es porque, además de que están escritos de una forma que se puede relacionar, estamos en unos tiempos un poco complicados. Todo el mundo está buscando esos momentos de alivio. Aunque sea a través de un horóscopo en Instagram.

🔮
Estas son otras historias que puedes leer esta semana.

El roundup

📲 En nuestras columnas de Opinión, Elizabeth Méndez Berry y Chi-hui Yang escribieron sobre el dominio de los críticos que son hombres blancos y la importancia de construir un ecosistema de escritores de cultura no blancos.

🎙 No te pierdas este diálogo entre las músicas dominicanas Carolina Camacho e Irka Mateo sobre la importancia de reconocer las raíces africanas y taínas de la música dominicana. La conversación sucedió el año pasado, pero ahora está disponible en línea una transcripción en español.

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📲 Esta pareja se mudó a Barcelona con la esperanza de que su hijo se volviera trilingüe. Sin embargo, ¿es verdad que los niños son como esponjas al momento de aprender idiomas? Es complicado.

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Grupos LGBT en Puerto Rico reconstruyen sus espacios de encuentro tras el huracán

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Jacob López, de 21 años, y Roma Rodríguez, de 23, posan para un retrato en El Reflejo, un pequeño local en Caguas, Puerto Rico, que ellos fundaron. Credit Érika P. Rodríguez para The New York Times

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SAN JUAN — Los puertorriqueños sufrieron tantas pérdidas tras el huracán María, que el cierre de un bar tiki en San Juan parecería insignificante, otra pérdida causada por la golpeada economía que dejó la tormenta. Sin embargo, este bar, El Escondite, no era solo un lugar para beber un coctel bien cargado: también era esencial para que los clientes homosexuales, bisexuales y trans pudieran pasar un buen rato o disfrutar de un espectáculo de drags.

Para Roma Rodríguez, una mujer trans de 23 años, y sus amigos, el cierre del bar el año pasado significó la pérdida de uno de los pocos lugares de reunión en la capital de Puerto Rico donde se sentían seguros de ser ellos mismos.

“Necesitaba que alguien se riera de mis chistes, que me abrazara, que me dijera que me veía bella”, comentó Rodríguez.

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El Escondite, un lugar de reunión popular para la comunidad LGBT en San Juan, cerró algunos meses después del huracán María. Jhoni Jackson, que organizaba espectáculos drags en El Escondite, espera abrir un nuevo bar ahí el próximo mes. Credit Érika P. Rodríguez para The New York Times

Solo unos cuantos establecimientos atendían directamente a la clientela LGBT antes de que el huracán María devastara Puerto Rico en septiembre de 2017, destrozara miles de casas y dejara en ruinas la red eléctrica de la isla. Las dificultades económicas que siguieron a la tormenta obligaron a que al menos tres establecimientos muy conocidos en el área de San Juan cerraran sus puertas y quedaran todavía menos lugares para que los clientes habituales socializaran y se sintieran en contacto con una comunidad más amplia.

Ahora, a casi dos años del María, poco a poco están surgiendo nuevos espacios. En octubre, Rodríguez y un amigo abrieron su propio lugar para presentar los espectáculos drags con los que se deleitaban antes de la tormenta.

“Lo logramos”, comentó Rodríguez. “Es muy difícil no tener luz, no tener agua. A veces mucha gente queer no tenía comida, no tenía casi nada, pero seguía ahí”.

No obstante, la sensación de alivio y alegría por los nuevos espacios ha sido atenuada por el temor de que se ciernan aquí otras amenazas no relacionadas con los huracanes, desde batallas legislativas hasta violencia flagrante.

A principios de junio, la Cámara de Representantes de Puerto Rico aprobó una legislación para otorgar “acuerdos razonables” a los trabajadores del gobierno que no querían atender a personas cuyos puntos de vista pudieran estar en conflicto con sus creencias religiosas. Luego de que una campaña de relaciones públicas creada por organizaciones de defensoría argumentó que eso equivalía a legalizar la discriminación, el supuesto proyecto de ley de libertad religiosa fue archivado cuando el gobernador Ricardo Rosselló, quien al principio respaldó esta legislación, le retiró su apoyo.

En ese contexto, integrantes de la comunidad LGBT de la isla han intentado concentrarse en reconstruir los bares y los locales para el arte y la presentación que se perdieron con el María al tiempo que se obligan a poner atención a la política.

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Polo Norte, alguna vez un popular bar gay en San Juan, ha permanecido cerrado desde la tormenta. Credit Érika P. Rodríguez para The New York Times

“Me duele, pero no me sorprende”, comentó Moire Díaz, una mujer trans de 24 años, acerca de los intentos legislativos por complacer a los conservadores religiosos. “Me crie en una escuela católica. Mi abuelo era diácono. Mi maestra de religión me dijo, frente a todos mis compañeros, que tenían que hacerme un exorcismo”.

Díaz solía trabajar como ayudante de cantinero en el Polo Norte, un bar gay en San Juan que cerró después del ciclón. También se presentaba ahí una vez a la semana como Nansicótica, una drag queen que sensibilizaba a su público acerca de los problemas de salud mental. Desde que cerró Polo Norte, solo ha podido presentarse dos veces, comentó Díaz.

“Muchas de las personas recurrentes dejaron de ir, porque se fueron de la isla”, señaló. “La clientela empezó a bajar. La gente comenzó a salir mucho menos. Creo que le tuvieron que subir el precio a muchas cosas también, combinado con problemas con la infraestructura. Abrimos cuando estaban todavía los apagones fuertes. La gente llegaba y se tenía que ir”.

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Jackson, de 33 años, planea contratar solo a personas de la comunidad LGBT para su nuevo lugar en San Juan. Credit Érika P. Rodríguez para The New York Times

Por ahora, un lugar de reunión en la capital es El Hangar, mismo que abrió hace dos años en el barrio de Santurce, en un lote baldío donde la gente de la localidad antes arrojaba basura. El Hangar tiene mercados comunitarios, talleres de arte y fiestas cada mes, pero es un reto que permanezca abierto, afirmó Carla Torres, de 35 años, fundadora del lugar. Es difícil que haya financiamiento, pese a que los clientes habituales cuidan el lugar lo mejor que pueden, añadió.

“La gente queda encantada porque no encuentran un espacio como este fácilmente en este país”, señaló Torres. “La gente reconoce y aprecia el espacio, lo valora, lo cuida”.

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Carla J. Torres, de 35 años, fundó El Hangar hace dos años en el vecindario de Santurce, en San Juan. Credit Érika P. Rodríguez para The New York Times

El 4 de julio, un grupo de treinta y tantos asistentes se reunió en El Local, en Santurce, para ver un espectáculo drag. En el público estaba Rodríguez, la mujer trans que se presentaba en El Escondite. Mientras destellaban las luces azules, verdes y púrpuras, Rodríguez se puso a bailar, y a veces dejaba de hacerlo solo para sonreírles a sus amigos.

El año pasado, Rodríguez, quien realiza presentaciones como drag queen bajo el nombre de Roma Riviera, regresó a su pueblo, Caguas, en las afueras de San Juan. Seis meses después de que cerró El Escondite, ella y Jacob López inauguraron su propio espectáculo en Caguas y establecieron el tipo de comunidad que ellos hubieran querido tener cuando eran jóvenes.

“Cuando estaba en high school, existió una barra y duró como dos años”, mencionó Rodríguez. “Luego de eso, la cerraron, pero nunca hubo un lugar preciso para las personas queer [donde] unirse y sentirse bien y seguras”.

Rodríguez espera que llevar la cultura a lugares fuera de San Juan brinde contención a los residentes más aislados que luchan contra la depresión a partir del huracán. Señaló que sabía de “muchas” personas de la comunidad LGBT que se suicidaron después del huracán.

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Espectadores de una presentación drag en El Local, en Santurce, el 4 de julio Credit Érika P. Rodríguez para The New York Times
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Luciferina Rola se presentó en el espectáculo en El Local. Credit Érika P. Rodríguez para The New York Times

“Ser pobre y queer creo que te lleva a pensar: ‘¿Cómo voy a salir de esta si nadie me quiere?’”, afirmó.

El éxodo cubano también fue una ‘purga homofóbica’

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Refugiados cubanos a bordo del Capt. Preston en 1980 Credit Colección del Miami Herald vía Museo HistoryMiami

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El 20 de abril de 1980, Fidel Castro —por entonces presidente de Cuba— anunció que cualquier ciudadano que quisiera abandonar la isla podría hacerlo desde el puerto de Mariel. Durante los siguientes seis meses, casi 125.000 cubanos atravesaron los estrechos de Florida, incluidos miles de hombres y mujeres queer que escapaban de la persecución. Casimiro González y Manuel Rodríguez fueron dos de ellos.

La suya es una de muchas historias que se incluyen en Queer Miami: A History of L.G.B.T.Q Communities, una nueva exposición en el Museo HistoryMiami que celebra los cincuenta años de la rebelión de Stonewall. El curador Julio Capó Jr., profesor asociado de historia en la Universidad de Massachusetts en Amherst, traza la historia (y las batallas) de la comunidad LGBTQ en Miami desde 1890 hasta el presente a través de video de archivo, fotografías y objetos. La muestra aborda también el modo en que los inmigrantes cubanos dieron forma a la ciudad.

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Casimiro González, a la izquierda, y Manuel Rodríguez aparecen en un video que está incluido en la exposición. Credit Museo HistoryMiami

El éxodo del Mariel fue, entre otras cosas, una”purga homofóbica” de acuerdo con Capó. “Fidel Castro aseguraba que aquellos que querían irse eran la escoria de la sociedad, los que jamás serían productivos para la Revolución cubana”, agregó.

González y Rodríguez se conocieron en un cine en La Habana cuando tenían veintitantos años. Llegaron a Estados Unidos en 1980 y, después de casi medio siglo juntos, se casaron en 2015. En nuestra conversación telefónica bromeaban entre ellos y se completaban las frases. Estos son algunos fragmentos editados de nuestra charla.

¿Cuál era la actitud del gobierno cubano hacia las personas homosexuales en los años setenta?

GONZÁLEZ: Para nosotros no era seguro. Los policías hacían redadas en los cines muy seguido. Encendían las luces y reunían a cualquiera cuya apariencia no les gustara y los metían a guaguas y se los llevaban a prisión. También hacían eso en cabarets.

RODRÍGUEZ: Cuando Fidel Castro dijo que la gente podía irse, yo me fui para el Comité de Defensa de la Revolución y dije que me robaba los tendederos y que era un homosexual que estaba contra la Revolución. La verdad exageré. Después me escondí dos días en mi casa mientras esperaba mi permiso de salida. Tenía miedo hasta de acercarme a la ventana. Las turbas le aventaban huevos a la gente como nosotros. Así que Casimiro iba a casa a verme. Al tercer día un policía llegó en moto y gritó mi nombre; esa era la señal de que había llegado mi hora de partir. Mi mamá me había hecho un pan con bistec, pero apenas y podía tragármelo.

GONZÁLEZ: Ya basta de hablar de pan con bistec, ¡me está dando hambre!

RODRÍGUEZ: Eran casi las 19:00 del 15 de mayo de 1980 cuando dejé Cuba. Nos pusieron a 289 personas en un barquito camaronero. Todos, menos diecisiete de nosotros, eran prisioneros. El gobierno había obligado al dueño del bote para que nos sacara de la isla. No había lugar para sentarse ni para vomitar si uno se mareaba.

GONZÁLEZ: Después de que él se fue, me quedé en la cama y fumé un cigarrillo tras otro y tomé café. No podía comer nada. Finalmente me dieron el permiso de salida once días más tarde. Nuestra balsa se quedó sin combustible y estuvimos a la deriva. Al final nos rescató un barco militar estadounidense, un acorazado. Las puertas se abrieron y yo estaba seguro de que iban a salir cañones. De manera asombrosa nuestra balsa entró justo en la panza del buque. Yo pensé: “¡es el fin! ¡Nos van a hacer picadillo y nos van a tirar al mar!”. Pero los estadounidenses se portaron bien con nosotros. Nos dieron de comer y luego tuve el lujo de llegar a Miami en helicóptero.

RODRÍGUEZ: Llegó con estilo, pero sin un solo centavo en el bolsillo.

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Manuel Rodríguez, a la izquierda, y Casimiro González en su casa de Chicago en 1980. Credit Casimiro González

En el momento de su llegada, Estados Unidos estaba al borde de la crisis del sida y la homofobia era rampante. Pero, a cambio, no eran hostigados por las patrullas de barrio que había en Cuba. ¿Cómo vivieron esa transformación?

RODRÍGUEZ: Me acuerdo de lo libre que me sentí. La primera vez que fuimos a bailar nos quedamos con la boca abierta. Había hombres bailando con hombres y mujeres con mujeres. Empezamos a adaptarnos a todas estas cosas que eran nuevas para nosotros. Aunque, en ese momento, la comunidad latina criticaba a la gente como nosotros, así que éramos muy discretos. Ninguno de mis colegas del trabajo supo nunca.

GONZÁLEZ: ¡Les dijo que estaba casado en Cuba y que había dejado a 40 hijos! Las cosas han cambiado tanto desde entonces. Perdimos a muchos amigos a causa del sida.

Antes de que existiera FaceTime y el correo electrónico, emigrar se sentía como algo más definitivo. ¿Alguna vez se arrepintieron de su decisión de marcharse? Ahora que han vivido más tiempo en Estados Unidos que en Cuba, ¿se sienten estadounidenses?

GONZÁLEZ: No sabía lo que iba a pasar una vez que llegamos aquí. Tenía miedo. Solo más tarde, cuando nos establecimos, llegó la nostalgia. Extrañabas a tu familia, las cosas cubanas.

RODRÍGUEZ: Ahora me considero estadounidense. Este era el país donde estaba destinado a vivir.

GONZÁLEZ: Sí. Aunque a uno nunca se le olvidan sus raíces, yo me siento estadounidense.

La exposición Queer Miami: A History of L.G.B.T.Q. Communities estará vigente en el Museo HistoryMiami en el centro de Miami, en Florida, hasta el 1 de septiembre.

La ñapa

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📲 Lee nuestro perfil de María Rosario Pilar Lorenza Emilia Eugenia Martínez Molina Baeza de La Osa Rasten, mejor conocida como Charo [en inglés].

📲 Damaris Hernández, la primera mujer [en inglés] en convertirse en socia en un prestigioso despacho de abogados pasa los domingos yendo de la iglesia a las clases de baile de su hija antes de volver a casa para la cena. “Somos puertorriqueños, comemos mucho”, dijo. ¿El menú? “Arroz, frijoles, aguacate y carne o lasaña”.

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Morir a gusto en Chile

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La Moneda, el palacio presidencial de Chile, fue iluminado con los colores de la bandera LGBTQI el 17 de mayo de 2019. Credit Reuters

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SANTIAGO — Hace un par de semanas comenzó a tramitarse en Chile un proyecto de ley que permite la eutanasia, incluso para niños que han cumplido catorce años. Y por esos mismos días los diputados aprobaron un proyecto de ley que permite la adopción por parte de parejas gays o lesbianas.

¿Cómo pudo ocurrir que uno de los países con fama de ser uno de los más conservadores de la región, donde hasta el año 2004 se prohibía que personas adultas acabaran con su matrimonio y que hasta el año 1999 consideraba a la sodomía un delito penal, de pronto comience a mostrarse liberal?

Para saberlo, es útil recordar a Karl Marx, quien en 1859 dijo que cuando cambiaban las condiciones materiales de la existencia, todo lo demás cambiaba también.

Es justo lo que parece estar ocurriendo en Chile. El consumismo materialista que se ha expandido en Chile —un país que tiene más metros cuadrados de centro comercial por habitante que cualquier otro de la región— ha significado también una expansión de la moralidad, el crecimiento de esa dimensión de la vida social que Aristóteles, en la Ética nicomáquea, describió como una navegación en un mar agitado.

La secularización de la sociedad chilena —es decir, el hecho que los valores se vivan como afirmaciones de la voluntad, algo contingente y no natural— ha estado precedida por un notable incremento en el bienestar material. Y el debate sobre la eutanasia es muestra de ello.

Los datos saltan a la vista y vale la pena detenerse en ellos: mientras el producto interno bruto per cápita en 1980 era apenas de 3000 dólares; en 2018 alcanzaba casi los 26.000. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el ingreso per cápita de los más pobres creció en los últimos quince años en un 145 por ciento, lo que hizo a los miembros de las generaciones más jóvenes más iguales entre sí que los de las más viejas. El acceso a la educación superior se ha universalizado y el consumo de bienes durables se ha expandido y masificado, mientras la pobreza ha disminuido desde casi la mitad de la población a inicios de los años noventa a un nueve por ciento hoy.

Cambios que antes tomaban generaciones se han producido ahora en poco más de dos décadas. La mejora del bienestar que antes se relataba como parte de una historia familiar extendida en largos lapsos, se resume en nuestros días en un capítulo de una trayectoria individual. Y el resultado es que las mayorías históricamente excluidas atribuyen a su propio esfuerzo el bienestar del que ahora disponen. Lo que hasta anteayer se atribuía a la autoridad estatal y a la política, los nuevos grupos medios lo ven como el resultado de su propia transpiración. Después de eso es muy difícil que las viejas fuentes de autoridad que servían de apoyo y de soporte a las costumbres más conservadoras sigan cumpliendo ese papel.

El fenómeno incluye a la religiosidad. Los chilenos y las chilenas están dejando de ser católicos convencidos. El proceso comenzó mucho antes de que se destaparan los abundantes abusos sexuales cometidos por clérigos. Las encuestas muestran que la religiosidad se ha vuelto más personal e individualizada. No es que la gente se haya vuelto de pronto más descreída: es que la religiosidad ha adquirido un tinte más protestante.

¿Será que la cultura chilena, con fama de conservadora, se ha vuelto repentinamente liberal? Sacar esa conclusión puede ser apresurado, una muestra de entusiasmo y adhesión a lo que esos cambios insinúan más que un diagnóstico frío del fenómeno. Más que un tránsito desde una cultura conservadora a una liberal, lo que parece haber en Chile es un proceso de cambio cultural en el cual las convicciones que se creían firmes y enraizadas en lo natural empiezan a mostrar sus costuras y a revelar que eran fruto de una contingencia disfrazada de eternidad.

El capitalismo, predijo Marx en su manifiesto comunista, haría que todo lo sólido se desvaneciera en el aire.

Pero se cuidó de aseverar lo que lo sustituiría.

No es entonces que Chile se haya vuelto repentinamente liberal. Es más bien que está experimentando el poder disolvente de la modernización capitalista, la capacidad que tiene el bienestar de corroer las costumbres que se tenían por firmes. Los chilenos y chilenas experimentan el desafío de deliberar acerca de su cultura pública, la misma que se mantuvo incólume hasta cimentar la fama de uno de los países más conservadores de la región.

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Una activista proaborto participó en una protesta frente al Ministerio de Salud de Chile, en marzo de 2018. Credit Claudio Reyes/Agence France-Presse — Getty Images

El propósito de reemplazar viejas costumbres por otras nuevas —en palabras de Nietzsche, crear una segunda naturaleza que simule ser primera— da lugar a luchas culturales y por eso los temas morales (la eutanasia, el aborto libre, la adopción por parte de parejas homosexuales) comparecen en la esfera pública.

El fenómeno anida promesas, la principal y más alentadora es la expansión de la libertad. La posibilidad de conducir la propia vida y de someterla a las decisiones de la propia voluntad —la libertad en su sentido más obvio— se expande hacia ámbitos que hasta apenas anteayer le estaban vedados.

Hace unos años fue la posibilidad de impedir que el embrión se convierta en individuo humano si se cumplen determinadas condiciones; ahora comienza a deliberarse sobre la eutanasia, la posibilidad de que cada uno, llegado el momento del dolor insoportable, pueda decidir poner el punto final de su existencia, comienzan a ser parte de la cultura.

Es la aparición de lo que pudiera llamarse la política de la vida: el esfuerzo por estirar la voluntad humana hacia los dos extremos de la existencia, el nacimiento y la muerte. La política que tradicionalmente se ocupó del “entre” el nacimiento y el fallecimiento, ahora se expande hacia ambos e intenta conceder a las personas el derecho a decidir el inicio y el final.

El proceso, a ojos de un conservador, parecería deteriorar las bases morales de la sociedad; pero es la revés. La expansión del consumo y el bienestar, al deteriorar las convicciones que se tenían por firmes, pone de manifiesto que la vida humana descansa sobre ciertas decisiones de índole moral. Y es que la moral, después de todo, no es una agenda de conducta, sino la conciencia que las sociedades están puestas cada cierto tiempo ante la indelegable necesidad de discernir cómo es que quieren vivir.

Wikipedia, el campo de batalla del lenguaje y la igualdad de género

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Aspirantes a colaboradores reunidos en Columbia College Chicago para aprender cómo escribir y cómo editar artículos en Wikipedia. El evento fue organizado por Art+Feminism, una campaña para mejorar la representación de las mujeres y los individuos no binarios en el sitio. Credit Danielle Scruggs para The New York Times

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Wikipedia se ha vuelto elemental en nuestras vidas en sus dieciocho años de existencia: es de los primeros resultados de búsqueda de Google y proporciona respuestas a las preguntas que le hacemos a Alexa y Siri.

Para la comunidad que edita Wikipedia, el sitio es algo más. Es una suerte de red social en la que los usuarios debaten las minucias de la historia y la vida moderna, ascienden en la jerarquía editorial e incluso conocen amigos y parejas.

También es un lugar en el que los editores pueden vivir un acoso imparable. En 2016, a Pax Ahimsa Gethen, hombre trans y editor de Wikipedia, le atacaron de manera persistente a lo largo de varios meses. Gethen, de 49 años, que prefiere usar el pronombre elle (they), dijo que el acosador anónimo publicaba que era “insufrible” y que “nadie le amaba”, que debía estar en un campamento de conversión y que debería suicidarse.

Gethen dijo que el usuario también publicó su nombre de pila, el que usaba antes de hacer su transición.

“Fue devastador para mí debido a la naturaleza personal del asunto”, comentó.

A diferencia de redes sociales como Facebook y Twitter, la gente que gestiona las denuncias de acoso en Wikipedia son en su mayoría voluntarios que no reciben sueldo.

En respuesta a las quejas sobre el acoso generalizado, la Fundación Wikimedia, la organización sin fines de lucro con sede en San Francisco que opera Wikipedia y apoya a su comunidad de voluntarios, ha prometido nuevas estrategias para frenar el abuso. En meses recientes, la fundación ha desplegado una herramienta de bloqueo más sofisticada que espera que pueda controlar mejor el acoso que sufren algunos usuarios.

Sydney Poore, estratega de bienestar de la comunidad de la fundación, dijo que cuando la enciclopedia gratuita fue fundada en 2001 atrajo a muchos editores, que eran hombres “orientados a la tecnología”. Eso llevó a una cultura que no siempre aceptaba las opiniones externas, dijo Poore, que ha editado Wikipedia durante trece años.

“Estamos tomando fuertes medidas para revertirlo, pero no sucede de la noche a la mañana”, comentó.

Una ‘barrera’ para la igualdad de género

Si damos clic en algunos enlaces específicos de cualquier artículo de Wikipedia pueden revelar el exhaustivo diálogo que da forma a una narrativa publicada. De acuerdo con entrevistas con los integrantes de Wikipedia en todo el mundo, esas trastiendas digitales son el lugar donde a menudo comienza el acoso. Un debate enérgico acerca de un detalle en un artículo puede dar lugar a que un usuario ataque personalmente a otro.

“Si te declaras feminista o parte de la comunidad LGBT, es más probable que te conviertan en blanco de ataques”, comentó Natacha Rault, una editora de Wikipedia que vive en Ginebra y fundó un proyecto que tiene como propósito reducir la brecha de género en el sitio web.

En Wikipedia en francés, donde Rault ejecuta gran parte de su trabajo de edición, el diálogo sobre el género a menudo puede volverse corrosivo. Rault dijo que hubo seis meses de debate candente acerca de si debían etiquetar el artículo sobre la lideresa del Reino Unido, Theresa May, como primera ministra (première ministre, en femenino), en vez de primer ministro (premier ministre, en masculino).

Otra controversia ha estado gestándose respecto al artículo de femme, “mujer” en francés, comentó Rault. Se discute si el primer párrafo debería referir al género además del sexo biológico y si las mujeres trans deben ser incluidas en la definición de mujer. Este debate se convirtió en una “guerra de ediciones”, una vehemente batalla en la que los miembros de Wikipedia editan continuamente un artículo para modificar los cambios que hicieron los demás y reflejar el lenguaje que quieren.

“A veces la situación puede tornarse tan agresiva que te das por vencida y te alejas del artículo”, comentó.

La Fundación Wikimedia dice que se toma en serio la preocupación de que las editoras cisgénero y transgénero se alejen de Wikipedia debido al abuso en internet.

En su sitio web, la fundación dice que el acoso es una barrera a la equidad de género. A veces, el acoso es explícitamente sexual: de acuerdo con entrevistas anónimas descritas por la fundación, se ha publicado pornografía en las páginas personales de los usuarios de Wikipedia y también les han enviado ese tipo de contenido por correo electrónico. Camelia Boban, editora de Wikipedia en italiano, dijo que otro usuario una vez insinuó públicamente que era prostituta.

Los estudios acerca de la base de colaboradores de Wikipedia de hace varios años calculaban que menos del 20 por ciento de los editores eran mujeres. Esa investigación respaldó la conciencia en la comunidad de Wikipedia acerca de que las editoras sufrían una grave falta de representación, lo cual impulsó a los activistas a que se dispusieron a reclutar a más mujeres para que escribieran y editaran artículos.

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A partir del más reciente análisis, dado a conocer este mes, alrededor solo el 18 por ciento de los 1,6 millones de biografías en la Wikipedia en inglés eran de mujeres. Credit Danielle Scruggs para The New York Times

Grupos como Art+Feminism se establecieron para aumentar la representación de las mujeres y las personas no binarias en Wikipedia. Sus organizadores sostuvieron sesiones en las que los editores experimentados les enseñaron a los aspirantes los lineamientos de Wikipedia y les explicaron cómo explorar el sitio en el que a veces parece que los editores se están comunicando en código.

Los usuarios de Wikipedia también comenzaron a hablar de la “brecha de género en el contenido”, que incluye una falta de equilibrio en la distribución de género de las biografías en el sitio. El análisis más reciente, dado a conocer este mes, señaló que alrededor del 18 por ciento de 1,6 millones de biografías en la versión de Wikipedia en inglés eran de mujeres. Ese es un aumento en comparación del casi 15 por ciento en 2014, en parte debido a los activistas que tratan de mover la balanza.

Los peligros que enfrentan los editores LGBT

Claudia Lo, una investigadora de la fundación que participa en un equipo que está construyendo herramientas antiacoso, dijo que había un patrón de acoso en Wikipedia que nacía de los debates respecto de los temas de la comunidad LGBT. Cuando una celebridad revela que es trans —como Chelsea Manning en 2013 y Caitlyn Jenner en 2015— los usuarios de Wikipedia debaten de manera exhaustiva si deben utilizarse los pronombres que prefieren esas personas.

Los artículos acerca de personas transgénero y no binarias a menudo se ven afectados por vándalos que revierten sus pronombres a los de su género asignado al nacer. Sin embargo, los lineamientos de Wikipedia dejan claro que los editores deben usar el género que el personaje del artículo haya declarado más recientemente en una fuente confiable.

En países donde es más peligroso que los individuos de la comunidad LGBT se muestren francos acerca de sus identidades, el acoso en Wikipedia puede ser particularmente virulento. Una vez, un administrador en una página de Wikipedia bloqueó a otro simplemente porque su nombre de usuario sugería que el editor quizá era homosexual, dijo Rachel Wexelbaum, quien usa Wikipedia y trabaja para mejorar el contenido de LGBT en el sitio web. Al final, dijo, el Equipo de Seguridad y Confianza de Wikimedia se involucró en el asunto, y el administrador fue bloqueado por lo que hizo.

En algunos espacios, el entorno para los usuarios LGBT ha mejorado. Amir Sarabadani, un desarrollador iraní de software, de 25 años, que trabaja en la rama alemana de la Fundación Wikimedia, dijo que, en sus doce años de trabajo de edición en la versión de Wikipedia en persa, los usuarios a menudo eran hostiles cuando editaban artículos relacionados con la homosexualidad.

Hace casi seis años, Sarabadani comenzó a hablar abiertamente acerca de que es homosexual en conversaciones con otros usuarios de Wikipedia. Dijo que otros editores a menudo lo acusaban de tener una “agenda homosexual” y algunos usuarios anónimos publicaban imágenes lascivas de genitales de hombres en su página de usuario.

Sin embargo, Sarabadani, quien se mudó de Teherán a Berlín hace dos años, dijo que pensaba que su trabajo como administrador en Wikipedia en persa había permitido que la comunidad de editores ahí fuera menos tolerante con el abuso.

“Era fácil que dijeran cosas y no hubiera consecuencias”, comentó. “Ahora, si alguien dice algo homofóbico, los bloquearán varios meses”.

Identificación y castigo a los acosadores

En Wikipedia en inglés —uno de aproximadamente trescientos idiomas con su propio sitio—, les piden a los usuarios que denuncien conflictos entre sí en los foros de avisos en línea, donde se espera que publiquen enlaces a contenido abusivo para que un administrador decida si tomará medidas al respecto.

Ese método obliga de manera problemática a que las quejas lleguen a la esfera pública, dijo Lo, la investigadora de la fundación.

“Si te están acosando, lo último que quieres es decirle a tu acosador que estás a punto de acusarlo”, comentó Lo.

En algunos casos, el personal de la Fundación Wikimedia se encarga de las situaciones o lidian con ellas los administradores voluntarios a través de correos electrónicos privados, comentó.

Si un administrador voluntario cree que las acusaciones de abuso son creíbles, se puede deshabilitar a ese usuario como editor en el sitio. Los administradores de algunas versiones de Wikipedia, como el sitio en inglés, también puede declarar un “veto de tema”, una herramienta socialmente implementada en la que otros editores son responsables de asegurarse de que el usuario culpable no esté involucrado en la edición de artículos que mencionen temas prohibidos. Violar un veto de tema puede dar como resultado un veto en todo el sitio.

La nueva herramienta, que la fundación llama “bloqueos parciales”, permite que los administradores restrinjan la capacidad que tienen los usuarios de editar páginas específicas en las que han sido problemáticos. Quienes desarrollan la herramienta esperan que se use de manera más liberal para bloquear a editores de temas específicos sin vetar por completo a los usuarios que son productivos en otras áreas del sitio.

“La idea es proporcionarles a los administradores voluntarios una capacidad más dirigida y matizada para responder a los conflictos”, dijo Lo.

Aunque el abusador ya no acecha su presencia en internet, Gethen dijo que la cultura a veces hostil de Wikipedia había reducido la cantidad de ediciones que hace en el sitio.

“No me pagan por hacer esto. ¿Por qué daría mi tiempo voluntariamente para ser víctima de abuso?”.

Los populistas de Polonia eligen a su nuevo gran enemigo: las personas homosexuales

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“Nadie me dijo que algo como la homosexualidad existe”, dijo Maciej Gosniowski, segundo desde la izquierda. “No sabía que existía algo como ser una persona gay”. Credit Anna Liminowicz para The New York Times

VARSOVIA — Cuando era niño en una pequeña ciudad al sur de Polonia, parte de una familia religiosa y una comunidad conservadora, a Maciej Gosniowski le dijeron una y otra vez que algo estaba mal en él.

“Sería mejor que cambiaras”, recordó que los profesores le decían. “Sería mejor que me comportara más como un niño. Eso me haría la vida más fácil”, pensaba.

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Gosniowski era golpeado por otros estudiantes que le proferían insultos homofóbicos que aún no entendía. Ahora no quiere que otros jóvenes sufran como él, así que celebró la decisión que tomó el alcalde de Varsovia de ofrecer una declaración el mes pasado con el propósito de promover la tolerancia.

Sin embargo, las represalias a la declaración lo han consternado.

El partido gobernante de Polonia, Ley y Justicia, ha aprovechado la declaración y el tema de los derechos de las personas homosexuales en su campaña para las elecciones de la Unión Europea en mayo y para las elecciones nacionales a finales de este año.

Aunque el partido alguna vez atacó a los migrantes al describirlos como una amenaza al alma del país, las personas homosexuales se han convertido en el enemigo público número uno en las semanas recientes.

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El Palacio de Cultura y Ciencia, el cual alberga al concejo de la ciudad de Varsovia. El alcalde presentó una declaratoria el mes pasado dirigida a promover la tolerancia hacia la comunidad LGBT. Credit Anna Liminowicz para The New York Times

Es parte de una tendencia creciente en toda Europa del Este y central, donde los partidos nacionalistas y populistas están recurriendo cada vez más a los asuntos culturales, y a los ataques contra las personas homosexuales, para movilizar a sus simpatizantes.

Desde Rumania, donde el gobierno intentó y no pudo cambiar la constitución para prohibir el matrimonio igualitario, hasta Hungría, donde las personas homosexuales son denigradas como una amenaza a las familias tradicionales, la sigla LGBT está siendo desdeñada como parte de una lucha más amplia en contra de lo que los nacionalistas y populistas llaman “valores europeos”.

Jaroslaw Kaczyński, líder de Ley y Justicia y el político más poderoso en Polonia, aprovechó la convención del partido en marzo para declarar que esta era una guerra que Polonia debe ganar para sobrevivir.

“Como lo sabemos actualmente, todo se reduce a la sexualización de los niños desde la infancia más temprana”, comentó. “Debemos combatir esta situación. Debemos defender a la familia polaca. Debemos defenderla con furia porque nos enfrentamos a una amenaza a la civilización, no solo para Polonia, sino para toda Europa, para toda la civilización que se basa en el cristianismo”.

Las bases del partido se han movilizado para atender este llamado.

“Creo que Polonia será una región libre de la comunidad LGBT”, dijo Elzbieta Kruk, quien es parte de la lista de políticos del partido que buscan una curul en el Parlamento Europeo. “Espero que así sea”.

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Rafal Trzaskowski, alcalde de Varsovia, en una vigilia en honor a Pawel Adamowicz, alcalde de Gdansk, que fue apuñalado fatalmente en enero Credit Attila Husejnow/SOPA vía Getty Images

También se han unido al movimiento los principales personajes polacos de la iglesia católica romana, una institución que se ha visto afectada por escándalos relacionados con el abuso sexual por parte de los sacerdotes.

El reverendo Marek Dziewiecki, reconocido sacerdote y educador católico, le dijo a una estación local de radio durante una entrevista reciente que el signo de más en la sigla “LGBTQ+” significaba “pedófilos, zoófilos, necrófilos”, y que el objetivo supremo era “convertir a las personas en erotómanas infértiles”.

“Creo que Polonia será una región libre de la comunidad LGBT”.

Elzbieta Kruk, integrante del partido Ley y Justicia

Cuando cerca de 1500 simpatizantes de grupos de extrema derecha llegaron este mes a Czestochowa, el sitio más sagrado de Polonia, el reverendo Henryk Grzadko les advirtió a los asistentes que Polonia estaba viviendo una “invasión a la civilización”.

“Todo se trata de que ondean una bandera de arcoíris e intentan robar nuestros valores internos, como la verdad, el amor, la vida humana, la familia basada en el matrimonio y la moralidad basada en el Evangelio y el Decálogo”, dijo durante su homilía en una misa para los asistentes.

Rafal Trzaskowski, alcalde de Varsovia, quien emitió la declaración de tolerancia, dijo que, aunque esperaba una respuesta cínica por parte del gobierno, le preocupaba el tipo de propaganda que los medios estatales habían producido.

Era el mismo tipo de odio que llevó a que un hombre apuñalara mortalmente al alcalde de Gdansk, Pawel Adamowicz, durante una transmisión televisiva en vivo este año, dijo.

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Activistas en pro y en contra de la comunidad LGBT discuten sobre la declaratoria de Varsovia durante una reunión del concejo de la ciudad. Credit Anna Liminowicz para The New York Times

“Están basando su política en el miedo”, dijo en una entrevista en su oficina en el ayuntamiento. “Comenzaron hace unos años con los refugiados cuando describieron un panorama abismal de que nos están invadiendo cientos de miles de migrantes que violarán a nuestras mujeres y traerán enfermedades a Polonia. Ahora están haciendo exactamente lo mismo”.

Sin embargo, él no cree que funcione. En 2015, cuando Ley y Justicia llegó al poder, una mayoría abrumadora de polacos estuvo de acuerdo con la idea de que debían tomarse más medidas para asegurar las fronteras de Europa y protegerlas de los migrantes.

Esa amenaza es cosa del pasado en su mayor parte, y el asunto no resuena como alguna vez lo hizo, de acuerdo con una encuesta que publicó el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores esta semana.

“Aunque la migración es importante para algunos electores, no es el único campo de batalla para obtener votos antes de las elecciones del Parlamento Europeo”, declaró el grupo mediante un comunicado.

Trzaskowski, el alcalde de Varsovia, dijo que no creía que atacar a las personas homosexuales fuera tan efectivo como la campaña en contra de los migrantes.

“La mayoría de los polacos no se tragarán la idea de que las personas homosexuales ponen en peligro nuestra cultura o nuestros valores”, comentó.

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Hubert Sobecki, a la derecha, lidera Love Does Not Exclude, una organización sin fines de lucro que realiza campañas a favor del reconocimiento del matrimonio igualitario. Credit Anna Liminowicz para The New York Times

La declaración de Varsovia hace un llamado a favor de la educación sexual en las escuelas, de que se sigan los lineamientos establecidos por la Organización Mundial de la Salud y de que haya un refugio en la ciudad para las personas rechazadas por sus familias y su comunidad.

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Gosniowski, a la izquierda, preparando el vestuario para una presentación. Decidió salir del clóset poco después de haber sido golpeado en el bachillerato y trabaja como artista drag en Polonia. Credit Anna Liminowicz para The New York Times

Chrzanowski añadió que espera que algún día no muy lejano todas las escuelas tengan un “guardián del faro”, alguien a quien los estudiantes puedan recurrir para obtener consejos sin temor a que los juzguen.

Gosniowski, quien decidió salir del clóset poco después de que lo golpearon en el bachillerato y trabaja junto con un grupo de artistas drag en el país, dijo que ahora se sentía seguro respecto a su sexualidad.

Hace poco, durante el almuerzo en una cafetería de Varsovia, usó una sudadera rosa y enormes arracadas de oro que sobresalían bajo su larga cabellera rubia, una declaración definitiva de estilo en un país donde la no conformidad aún puede tener un alto precio.

Puerto Rico prohíbe que se someta a los menores de edad a ‘terapias de conversión’

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Participantes de la marcha del orgullo gay que cada año se celebra en San Juan, en junio. El gobernador firmó una orden ejecutiva que exige que las instituciones médicas garanticen que no ofrecerán las llamadas terapias de conversión a menores de edad. Credit Ricardo Arduengo/AFP, vía Getty Images

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El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, firmó una orden ejecutiva el miércoles con el fin de prohibir las terapias de conversión para menores de edad homosexuales o transgénero en la isla.

La decisión fue tomada después de que la Cámara de Representantes de Puerto Rico se rehusó a realizar una votación en torno a un proyecto de ley que habría prohibido esas terapias, una práctica ampliamente desacreditada cuyos proponentes afirman que puede cambiar la orientación sexual o la identidad de género de las personas. La medida fue aprobada por el Senado este mes.

“Creo firmemente que la idea de que hay personas en nuestra sociedad que necesitan tratamiento debido a su identidad de género o la persona que aman no solo es absurda, sino que también es nociva para muchos niños y adultos jóvenes que merecen ser tratados con dignidad y respeto”, declaró mediante un comunicado el gobernador Ricardo Rosselló la semana pasada, cuando anunció sus planes.

El proyecto de ley original, presentado por los senadores Eduardo Bhatia y Zoé Laboy Alvarado la primavera pasada, buscaba prohibir la terapia de conversión entre los profesionales médicos certificados y en las instituciones religiosas que reciben financiamiento del Estado.

La Cámara de Representantes se rehusó a realizar la votación respecto del proyecto de ley o sostener audiencias públicas para los sobrevivientes de las terapias de conversión. El presidente de la Cámara de Representantes, Gabriel Rodríguez Aguiló, dijo en una entrevista esta semana que había pocas pruebas de que la práctica se realizara de manera generalizada en Puerto Rico.

Los miembros de la Cámara de Representantes también sintieron que la definición de la terapia de conversión era “demasiado amplia” y potencialmente podría incluir otros tipos de rehabilitación, como la de adicción a las drogas, señaló.

Rodríguez Aguiló insistió en que la decisión “no tenía nada que ver” con la discriminación en contra de la comunidad LGBT. “Esto se trata simplemente de una legislación a la que le falta información, que no cuenta con estadísticas, y queremos actuar con base en la información que puede ofrecerse”, comentó.

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“Creo firmemente que la idea de que hay personas en nuestra sociedad que necesitan tratamiento debido a su identidad de género o a la persona que aman no solo es absurda, sino que también es nociva”, dijo el gobernador Ricardo Rosselló. Credit Carlos Giusti/Associated Press

Laboy Alvarado dijo que la decisión de la Cámara de Representantes era “errónea, equivocada y dañina para los jóvenes”.

“La realidad es que solo bastaría con que sometieran a un joven a estas terapias para reconocer el daño que les estamos causando y nuestra responsabilidad de proteger a los menores”, agregó.

Alejandro Santiago Calderón, un activista que dijo que lo obligaron a someterse a una terapia de conversión en Puerto Rico, interpretó la decisión de la Cámara de Representantes como un intento de acallar a los activistas de los derechos de las personas homosexuales. “La comunidad LGBT está cansada y se siente ignorada e invalidada”, comentó.

Santiago Calderón trabaja con algunas organizaciones, entre ellas el grupo especial transgénero de Coordinadora Paz para las Mujeres, una organización que defiende los derechos de las mujeres. Creció en un hogar cristiano evangélico, pero abandonó la iglesia porque sus representantes continuamente trataban de ayudarlo a “deshacerse del ‘demonio de la homosexualidad’”, comentó.

“En Puerto Rico, no hay un espacio en el que pueda practicar mi espiritualidad”, comentó Santiago Calderón. Casi el 90 por ciento de los habitantes del país se identifican como católicos o protestantes, según un estudio de 2014 del Centro de Investigaciones Pew.

La orden ejecutiva exige que todas las instituciones médicas que solicitan una licencia garanticen que no ofrecerán terapias de conversión, de acuerdo con un comunicado de prensa de la oficina del gobernador Rosselló.

Las iniciativas para prohibir las terapias de conversión gay han aumentado en todo Estados Unidos en años recientes. Hasta ahora, la práctica se ha prohibido en quince estados y en Washington, D.C. El Senado de Colorado también aprobó esta semana un proyecto de ley para prohibir esa práctica, y el gobernador Jared Polis ha dicho que lo firmará.

La terapia de conversión, que está basada en la idea de que la homosexualidad es un trastorno mental que puede tratarse o curarse, ha sido condenada de manera generalizada por los defensores de los derechos y desacreditada por los profesionales de la salud mental debido al “daño grave y potencial” que puede provocar, según un informe emitido por la Asociación Psicológica Estadounidense y doce organizaciones más.

“Actualmente estamos dando un paso hacia el progreso con el fin de concientizar a la gente sobre este tipo de prácticas que infligen dolor y sufrimiento”, comentó el gobernador Rosselló, el miércoles.

Mujer, pero solo en un lado de la frontera

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"Siempre tengo que ser dos personas al mismo tiempo", dijo Jess Enríquez Taylor, "Y siempre quiero estar lista para ser yo misma". Credit Emily Kask para The New York Times

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MEXICALI, México — En las fotografías, Jess Enríquez Taylor usa maquillaje vistoso y lleva el cabello cuidadosamente peinado. Sin embargo, hace poco, cuando subió al autobús con destino a la frontera internacional, su rostro estaba limpio y su larga cabellera negra iba guardada bajo un sombrero.

Una de sus manos tenía barniz brillante en las uñas, pero dobló los dedos para que no se viera. Usó la mano que no tenía barniz para señalar las imágenes de su celular.

“Esta soy yo. Esta es quien soy en verdad. Cuando salgo de aquí, me transformo”, dijo acerca de las fotografías, tomadas del otro lado de la frontera, en Estados Unidos.

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Enríquez cruza la frontera hacia Estados Unidos con frecuencia Credit Emily Kask para The New York Times

Cruzar de México a Estados Unidos es una práctica cotidiana para las personas que viven en ciudades fronterizas del suroeste de Estados Unidos. Pero para las mujeres transgénero como Enríquez, una mexicana que creció en Estados Unidos, cruzar estos países también requiere un incómodo cruce entre géneros.

A Enríquez, de 39 años, no le alcanza para un apartamento en California, pero en Mexicali su familia y sus vecinos le exigen que viva básicamente como un hombre. No le ha dicho a su familia que se está preparando para someterse a una terapia de reemplazo hormonal, y regresar a casa de su hermano implica quitarse el maquillaje del rostro, cambiar su cabello y, cuando hay visitas, evitar los adjetivos femeninos. En México, su familia la obliga a usar platos aparte por temor a que sea portadora de enfermedades de transmisión sexual, una idea errónea e intolerante sobre las personas homosexuales, bisexuales y transgénero.

En vez de regresar a México con frecuencia, ella elige estar en Estados Unidos aunque no siempre tiene donde quedarse. Duerme en los sillones de sus amigos o a veces en la cochera de alguien.

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Enríquez se maquilla en el departamento de su madre, costurera, en Caléxico mientras una de las clientas de la mujer, examina un vestido de novia. Su madre tolera su identidad de género pero habita una vivienda subsidiada para personas mayores y no puede vivir con ella. Credit Emily Kask para The New York Times

“Es más fácil no saber dónde voy a quedarme que regresar a Mexicali. Aquí no puedo ser yo misma”, dijo cuando el autobús llegaba al cruce fronterizo internacional de Caléxico, California. Si quiere estar segura en México, dijo, “así debo ser”.

La intolerancia respecto de la homosexualidad y las identidades de género no tradicionales se mezcla con la cultura en algunas partes de México, donde la Iglesia católica, una fuerza poderosa, considera que ese tipo de orientaciones son pecaminosas. Mexicali, una ciudad grande con un millón de habitantes, no es ultraconservadora: tiene varios clubes nocturnos para personas gays y lesbianas. Sin embargo, incluso cuando otras ciudades en todo México se vuelven más tolerantes —con grandes comunidades homosexuales en Ciudad de México y Oaxaca— a las mujeres transgénero aún se les maltrata. Los ataques físicos son comunes y, a menudo, quedan impunes

En la zona agraria del Valle Imperial de California, las mujeres transgénero, muchas de cuyas familias extendidas están al otro lado de la frontera en Mexicali, dicen que se sienten más seguras de la violencia física y el acoso gracias a las leyes y las normas culturales estadounidenses. Sin embargo, mudarse a Estados Unidos no es una cuestión sencilla, ni siquiera para las personas como Enríquez, que disponen de permisos de trabajo. La vida puede ser exorbitantemente más costosa en comparación con el costo de vivir en México. Además, el valle es una de las zonas agrícolas más fértiles de Estados Unidos y puede ser bastante tranquila porque es muy rural.

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Jess Enríquez Taylor, es de México pero creció en Estados Unidos. Para ella, cruzar de un país a otro también implica moverse entre una identidad de género y otra. Credit Emily Kask para The New York Times

“Es un arma de dos filos”, dijo Enríquez. “México es muy tradicional y hay mucho machismo. En Mexicali, te discriminan, pero puedes ir de fiesta. En Imperial Valley no te discriminan, pero tienes pocos lugares adonde ir”.

Así que recorren ambos mundos.

En el valle hay ahora una red creciente de servicios para las personas homosexuales y transgénero que atrae a mexicanos y estadounidenses por igual.

Rosa Díaz, de 58 años, encontró el Imperial Valley LGBT Resource Center hace cuatro años, poco después de que salió del clóset como lesbiana y su comunidad eclesiástica la rechazó. El centro, el primero y único de su tipo en la región, se ha convertido en un sitio de reunión para los miembros de la comunidad LGBT en ambos lados de la frontera. Es un lugar que ofrece apoyo y comunidad, así como ayuda práctica con servicios como terapia, asesoría legal, asesoría en materia de VIH y consultas con endocrinólogos que administran terapia hormonal a las personas que están haciendo transición de género. También hay un grupo de apoyo en español.

Díaz recuerda a una mujer transgénero proveniente de México que trajo a su madre para que ella le explicara qué significaba ser transgénero. El centro ha sido un salvavidas para personas como Sonia Coronado, de 65 años, que durante años llevó una vida tradicional en ambos lados de la frontera antes de unirse a la pequeña comunidad transgénero.

Nacida y criada en México, Coronado fue a trabajar a un matadero en 1972 en la ciudad californiana de Brawley mientras seguía viviendo en Mexicali. Después de más de una década, ella y su esposa se mudaron a una pequeña comunidad agrícola en Estados Unidos. Criaron a seis niños juntas.

“Intenté vivir como hombre”, dijo. “Vivía con las responsabilidades de un hombre, trabajaba y mantenía a mi familia. Hice lo mejor que pude. Sentía mucha confusión”.

Coronado salió del clóset como mujer transgénero ante sus hijos y hermanos hace tres años, después de la muerte de su esposa después de 40 años de matrimonio. La única persona que sabía sobre su identidad de género había sido su esposa, quien la aceptaba y proporcionaba muchísimo apoyo emocional. Cuando enviudó, Coronado se sintió muy sola, sobre todo porque no habla inglés, dijo.

Como Enríquez, debe usar su ropa de hombre y fingir ser “Manuel” cuando regresa a visitar a su familia en México.

“Aún no he dado el paso de regresar vestida de mujer”, dijo Coronado. “Tengo miedo. Me da miedo la manera en que reacciona la gente allá”.

“Las leyes en California te protegen mucho más”, comentó.

Pero aún así hay algunos centros nocturnos en Mexicali que acogen a personas gays y lesbianas y donde a veces acuden algunas mujeres trans a beber y a bailar. Esos lugares no reemplazan la aceptación cotidiana en la vida profesional o social, pero ayudan, dice Sofía González, una agente de seguros en el valle. Hace poco más de dos años empezó a actuar en shows de drag en Mexicali en donde, con su familia, todavía vivía como Raúl González.

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Sofía González prepara el desayuno antes de irse a su trabajo de agente de seguros. Trabaja en Caléxico y vive en Mexicali con su pareja, Bryan. Credit Emily Kask para The New York Times
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Sofía González se prepara para una actuación en Porky's Divine en Mexicali. Credit Emili Kask para The New York Times

“Creé un personaje, Sofía Kahlo, y empecé a vivir a través del personaje, haciendo drag y espectáculos”, dijo González, de 25 años, quien ahora pasa tiempo en ambos lados de la frontera. “Y poco a poco me fui haciendo fuerte, como el personaje”.

Hacer la transición para vivir abiertamente como mujer en México, dice, todavía significa que la humillan y la insultan diariamente. En el escenario “eres una celebridad y todos quieren una foto. Pero como una mujer transgénero en la vida diaria te ven bajo una luz completamente diferente. Se te quedan viendo. Hablan de tí“.

“Todavía me da ansiedad cuando tengo que ir a un lugar público grande o a una reunión”, dijo González.

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González actúa como Sofía Kahlo. “Eres una celebridad y todos quieren una foto", dijo. "Pero como una mujer transgénero en la vida diaria te ven bajo una luz completamente diferente". Credit Emily Kask para The New York Times

Desde luego, la vida en Estados Unidos implica sus propios desafíos. Enríquez finge no darse cuenta: el amigo que le dice a su hijo que Enríquez está “fingiendo” cuando se maquilla; el hombre en el centro de reciclaje que le dice, “Adiós, chico”, cuando se va.

Una tarde reciente, la única vez que Enríquez reveló sus emociones fue en la farmacia, cuando le preguntaron su nombre completo.

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Enríquez en casa de su hermano en Mexicali, adonde vuelve cuando no tiene dónde quedarse en Estados Unidos. Credit Emily Kask para The New York Times

A continuación hubo una pausa larga.

“Jesús Enríquez Taylor”, dijo finalmente.

“No te entendí. ¿Me lo repites?”.

“Jesús Enríquez Taylor”.

Es mejor que en México, dijo, donde los tenderos a menudo se rehúsan a atenderla.

La madre de Enríquez vive en una vivienda subsidiada para la tercera edad en Caléxico y aunque en general ha aceptado su nueva identidad de género (“Ella cree todavía que es un disfraz”, dijo Enríquez), las reglas del edificio prohíben que viva con ella. A menudo se queda en el sofá de algún amigo, pero últimamente evita el contacto debido a un desacuerdo sobre su terapia de reemplazo hormonal. Otra amiga con quien suele quedarse estaba fuera de la ciudad.

Con tanta incertidumbre en torno a su alojamiento, está lista para ser Jess o Jesús en cualquier momento: la mochila que lleva a todas partes contiene algo de ropa, maquillaje –rubor, brochas, labial– y pelucas que guarda en medias.

“Siempre tengo que ser dos personas al mismo tiempo”, dijo. “Y siempre quiero estar lista para ser yo misma”.

El mapa de una Cuba posible

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Un anuncio estatal en La Habana a favor del voto al sí al nuevo proyecto de constitucional, que se sometió a referendo el domingo 24 de febrero de 2019 Credit Yamil Lage/Agence France-Presse — Getty Images
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Este es un ensayo de Revolución 60, una serie que examina las seis décadas de la Revolución cubana. La sección reúne a escritores, intelectuales, artistas, protagonistas, disidentes y partidarios de la Revolución para discutir su papel en el desarrollo histórico de América Latina y sus relaciones con Estados Unidos en los últimos sesenta años.

CIUDAD DE MÉXICO — Luego de 43 años, un referendo constitucional ha vuelto a celebrarse en Cuba. Según los resultados preliminares de la Comisión Nacional Electoral, el 84,4 por ciento de los electores acudió a las urnas. El 86,85 por ciento votó a favor del nuevo documento y el 9 por ciento se opuso. Los votos en contra, las boletas en blanco, los votos nulos y quienes no votaron suman casi dos millones y medio de cubanos sobre más de nueve millones de votantes. Este nivel de disenso reconocido por el gobierno no tiene precedentes en el país.

En los ómnibus de La Habana el número de las rutas fue sustituido por carteles luminosos de “Yo voto sí”, un eslogan que igualmente podía leerse en los comprobantes de pago de las tiendas estatales o que aparecía en boca de algún deportista o artista medianamente famoso o reconocido a través de los medios de comunicación públicos. Si en el conteo de votos de las últimas horas hubo algún fraude directo a favor del sí, sería un fraude menos decisivo que el fraude constante del proselitismo ilegal de los últimos meses y este, a su vez, otro mal menor en comparación con el fraude incrustado en el corazón del sistema.

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La burbuja totalitaria ha adoctrinado durante décadas a decenas de miles de cubanos, cuyo voto ha corrido siempre en dirección de la obediencia, convencidos de que cualquier cosa que piensen u opinen no tiene ningún tipo de incidencia sobre el presente o el porvenir de la nación. Lo que el gobierno no pudo prever cuando convocó al referendo —o quizá creyó un mal menor, y no lo ha sido— fue el debate sustancial que parece haberse dado entre las distintas fuerzas de la sociedad civil que han cuestionado o se han opuesto al proyecto constitucional.

La opción del no fue estigmatizada en la medida en que adquirió fuerza. Gerardo Hernández —espía preso en Miami en 1998 y devuelto al país en diciembre de 2014— acusó a los partidarios del no de ser “enemigos tradicionales de Cuba”, gente que ha “apoyado históricamente el bloqueo criminal, el terrorismo” y que ha “causado tanta muerte y tanto dolor en nuestro país”.

Esa virulencia es comprensible. No viene solo de la prepotencia, sino también del miedo. El sí, aunque mayoritario, es uniforme y monocromático, y nadie podría encontrar diferencias realmente significativas entre las convicciones de uno u otro votante que se haya adscrito a esta corriente. El no, en cambio, es beligerante y diverso, visiblemente rico en contradicciones, y muchos cubanos arribaron a esa conclusión por vías muy distintas entre sí.

Se trata de un espectro amplio que incluye figuras de la izquierda intelectual, artistas y prensa independiente, distintas generaciones del exilio y opositores políticos partidarios del embargo que prefirieron no votar y que, sin embargo, salieron a las calles un día antes de las elecciones y llamaron activamente al boicot.

Incluye artistas que protestan contra un decreto —el 349— que actualiza el ejercicio de la censura en espacios públicos y privados, grupos de minorías sexuales cuyos derechos legales más básicos siguen convenientemente pospuestos, empresarios cuya prosperidad económica muchas veces es vista como un delito penal, opositores políticos que por cualquier cosa terminan en la cárcel un día sí y otro también, evangelistas reaccionarios cuya ideología es también una expresión cabal de la pobreza material del país y voluntarios civiles que ofrecieron ayuda inmediata en los barrios de La Habana destruidos por el tornado de enero.

La coexistencia de esas formas de participación ciudadana, que han encontrado oxígeno fuera del cerco estatal, prefiguran las reglas del escenario democrático que más adelante Cuba debería permitirse.

La última vez que hubo un referendo constitucional en el país fue en 1976. En ese entonces participó el 98 por ciento del padrón electoral y la constitución socialista alcanzó el 97,7 por ciento de los votos. Aquel concilio comunista demolía formalmente el antiguo sistema burgués e institucionalizaba, entre vivas, la unanimidad, religión oficial de la revolución totalitaria.

Todo eso parece haberse resentido ahora como nunca antes. La nueva constitución mantiene intacto en su artículo 5 el papel del Partido Comunista como la única fuerza dirigente de la sociedad y el Estado, pero restaura en sus artículos 29 y 30 el reconocimiento de la propiedad privada. Se puede concluir entonces que la desmesurada campaña a favor del sí por parte del gobierno en los espacios públicos del país no buscaba tanto mantener lo que ya estaba, sino reinstaurar en el cuerpo legal nacional algo del viejo mundo suprimido.

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Dos pioneros custodian una urna en La Habana durante el referendo constitucional. Credit Reuters

Esta constitución recoge el espíritu ideológico del postcastrismo. Hay un interés genuino de una casta de funcionarios y herederos militares del régimen por disfrazar el creciente capitalismo de Estado bajo el ropaje retórico de los manuales socialistas. Hay una mayor inversión de empresas extranjeras en sectores como la hotelería y el turismo, pongamos, pero las libertades civiles y la autonomía individual siguen secuestradas por el autoritarismo político.

Siguiendo esa misma lógica de encubrimiento, el referendo del domingo ha sido un episodio de participación ciudadana vaciado de cualquier capacidad democrática. Hay un largo túnel de oscuridad y tergiversación entre el comienzo y el final del proceso constitucional; es decir, entre la consulta y el voto, las dos únicas instancias en las que la ciudadanía intervino de manera directa.

Se establecieron asambleas de discusión del proyecto constitucional, pero el gobierno cubano oyó lo que quiso y luego exigió que agradecieran que al menos había permitido hablar. Alrededor de nueve millones de personas participaron en los debates del anteproyecto de las que salieron casi diez mil propuestas. El 50,1 por ciento de estas fueron aceptadas por la Comisión Redactora y la Asamblea Nacional, quienes se encargaron luego de incluir en el documento definitivo los planteamientos que menos socavaban o que más fácilmente podían insertarse en la lógica del poder político.

Por ejemplo, se incorporó de nuevo la palabra “comunismo”, un añadido que tuvo casi seiscientas peticiones en las asambleas, pero se rechazó la elección del presidente por voto directo, una demanda propuesta más de 11.000 veces. El artículo 68 del anteproyecto, que reconocía el matrimonio igualitario y que levantó una ola de rechazos en la creciente comunidad evangélica cubana, fue reconvertido en un vago artículo 82 que no reconoce nada, a pesar de que una encuesta publicada tardíamente por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) señalaba que el 77 por ciento de la población entre 15 y 74 años creía que las personas homosexuales debían tener los mismos derechos legales que cualquiera.

Incluso dentro del pragmatismo totalitario de una elección previamente arreglada, estas diferencias marcadas entre gobierno y país nos permiten vislumbrar las formas imaginarias de la república futura. No es nada aún, pero podría serlo todo. Contrario a sus más férreos propósitos, el referendo puede haber trazado el mapa de un territorio posible por primera vez.

Artefactos robados e historia LGBT: una nueva forma de recorrer los museos

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Alice Procter lidera el recorrido "Arte incómodo" en la National Portrait Gallery de Londres, a mediados de enero. Credit Andrew Testa para The New York Times

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CAMBRIDGE, Inglaterra — Un sábado por la mañana hace poco, mientras guiaba un recorrido por el Museo Polar de la Universidad de Cambridge, Dan Vo señaló un huevo blanco y pulido de pingüino que fue encontrado en la Antártida a principios del siglo XX. Fue recolectado durante una expedición en la que iba George Murray Levick, autor de un ensayo poco conocido que fue publicado en 1915: The Sexual Habits of the Adélie Penguin (Las costumbres sexuales de los pingüinos adelia).

“Observó cosas que le parecían tan escandalosas que cuando escribió sobre ellas en su diario, lo hizo en griego”, dijo Vo. En particular, añadió, lo que escandalizó al explorador fue que vio dos pingüinos macho “haciéndolo“.

Era el primer recorrido titulado “El espectro entre los binarios: LGBTQ+”, ofrecido por Vo en el Museo Polar y el cual es parte de un movimiento creciente en los museos británicos cuya finalidad es mostrar colecciones desde un nuevo punto de vista y compartir historias que en gran medida nunca se han contado o están ocultas entre los artefactos.

La serie de Cambridge sobre ir más allá de lo binario pretende “explorar el espectro de identidades que existen a través del tiempo, el espacio y la cultura”, según describe el sitio web de la universidad: “Desde encuentros entre pingüinos del mismo sexo hasta erotismo en el Viejo Mundo”. Durante el año se presentarán eventos y recorridos similares en otras instalaciones de Cambridge, como el Museo de Zoología y el Museo Fitzwilliam, que están cerca de ahí.

Vo, de 35 años y quien trabaja en una empresa de medios, se ha convertido en una figura destacada en el mundo de los recorridos museísticos alternativos en el Reino Unido. En 2015, ofreció dar, como voluntario, un recorrido para explorar la identidad sexual y de género a través de las colecciones del Museo de Victoria y Alberto, especializado en diseño y ubicado en Londres; tuvo tanto éxito que ahora Vo es supervisor de un galardonado recorrido mensual.

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La Universidad de Cambridge le pidió a Dan Vo pensar en recorridos para sus museos, incluido el Fitzwilliam, después de ver lo que publicaba sobre los artefactos en Twitter. Credit Andrew Testa para The New York Times

Después vinieron otros eventos, que incluyeron a las ciudades británicas de Birmingham, Mánchester y Brighton. El Museo Británico en Londres tiene planes de ofrecer sus propios recorridos enfocada en el aspecto LGBT a partir de mediados del año.

La Universidad de Cambridge le pidió ayuda a Vo para desarrollar recorridos en sus museos después de ver una publicación suya en Twitter sobre ciertos artefactos que había notado en sus viajes. (Vo suele publicar sus hallazgos en Twitter con las etiquetas #QueerVAM (en referencia al Victoria y Alberto) y #QueerMuseum; ha destacado artefactos que van desde una estatua de Lucifer con rasgos sexuales no binarios hasta uno de los zapatos de Elizabeth Taylor).

Su recorrido en el Museo Polar incluye detalles sobre figuras talladas en dientes de ballena —una práctica que servía de distracción para los balleneros a fin de que no tuvieran sexo entre ellos, explicó Vo— y artículos de comunidades indígenas que mostraban la fluidez de los roles de género en algunas poblaciones árticas.

Este tipo de recorridos son importantes para el futuro de los museos, comentó Vo en una entrevista. “Los vuelve relevantes y las personas quieren verse reflejadas en las colecciones”, afirmó.

Alistair Brown, responsable de políticas en la Asociación de Museos, una organización para los profesionistas que trabajan en museos, galerías y sitios considerados parte del patrimonio del país, coincide con esa opinión. “Cada vez más museos están buscando maneras radicales de revalorizar sus colecciones”, dijo en una entrevista telefónica. “Ya sea que inviten nuevas voces críticas y diversas al museo o por lo menos acepten su presencia si las voces llegan sin que las soliciten”.

La tendencia se da tras muchos años de investigación realizada por los museos acerca del origen de los artículos en sus colecciones, así como de las décadas de lucha que han sostenido los grupos minoritarios con el fin de ser escuchados, agregó Brown.

Una de las series más destacadas que muestran colecciones museísticas desde una nueva perspectiva es la dirigida por Alice Procter, una historiadora de arte, de 23 años, que estudia la maestría en el University College de Londres. Sus recorridos, llamados Arte incómodo y que se realizan sin afiliación a los museos respectivos, se enfocan en cómo el imperialismo y el colonialismo formaron las colecciones de algunas de las instituciones culturales más importantes del Reino Unido, entre ellas el Museo Británico y la National Portrait Gallery (la galería nacional de retratos).

Por ejemplo, Procter habla sobre cómo se obtenían artículos en la época colonial y cómo se utilizaban las pinturas para moldear la identidad nacional del Reino Unido, que se retrataba a sí mismo como una sociedad superior y benevolente. Después de sus recorridos, Procter reparte insignias que dicen: “Exhíbelo como si lo hubieras robado”, también vende tarjetas postales dirigidas a la “Querida galería de arte” para que cada quien ponga una palomita y comentario cuando considere que las etiquetas de las obras en muestra incluyan detalles racistas, sexistas o “completamente incomprensibles”, entre otras opciones.

“Cada vez más museos están buscando maneras radicales de revalorizar sus colecciones, ya sea que inviten nuevas voces críticas y diversas al museo o por lo menos acepten su presencia si las voces llegan sin que las soliciten”.

Alistair Brown, responsable de políticas en la Asociación de Museos

No todos están contentos con las críticas de Procter. En parte como respuesta a los argumentos que ella postula, el Museo Británico empezó a hacer una serie de conversatorios y recorridos cortos para hablar sobre el proceso de adquisición de los artículos de su colección. En abril de 2018, el tabloide británico The Daily Mail escribió que Procter estaba “usando recorridos con entradas agotadas solamente para etiquetar como ‘supremacista blanco’ a Lord Nelson”, comandante naval considerado héroe británico, “y para tachar a la reina Victoria de ‘ladrona’”. La historiadora de inmediato empezó a recibir amenazas.

“Siempre habrá respuestas negativas ante trabajos como este”, dijo Procter por teléfono. “Pero si la gente responde de esta manera, significa que toqué una fibra sensible, y eso implica que es relevante e importante”.

Procter empezó a ofrecer sus recorridos en 2017, en parte inspirada por sus experiencias como estudiante de historia del arte. “Las personas a mi alrededor querían hablar sobre las hermosas pinturas y sus temas, y yo siempre regresaba al aspecto oscuro y desagradable”, admitió. “Se sentía como que se estaba omitiendo una conversación sobre la historia colonial de este país”. Otros han seguido sus pasos, incluso en Cambridge, donde tres investigadores de doctorado están organizando recorridos de “Historias jamás contadas” en el Museo de Arqueología y Antropología.

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Procter dijo que celebra que haya reacciones negativas a su recorrido enfocado en el aspecto colonialista porque eso significa que está tocando fibras sensibles y por tanto es relevante. Credit Andrew Testa para The New York Times

Es probable que aumente la demanda de visitas a museos con un punto de vista distinto sobre la historia debido al reciente interés político en la restitución: la devolución de objetos disputados a los países de donde fueron extraídos. En noviembre, un informe encargado por el presidente de Francia, Emmanuel Macron, hizo un llamado para que se devolvieran a sus países de origen las piezas pertenecientes al patrimonio cultural africano que se encontraban en museos franceses.

Una noche reciente de viernes en el Museo Británico, Procter guio a un grupo que incluía a una pareja de Afganistán que estaba en una cita, tres amigos que celebraban un cumpleaños y un conjunto de académicos. “Esta es una institución fundamentada en la exclusión de personas con base en la clase social, el género y la raza”, anunció al principio, antes de hablar sobre algunos de los artículos más famosos de la colección: Hoa Hakananai’a, una estatua que Chile ha pedido de regreso para la isla de Pascua, y los Mármoles de Elgin, tomados de Grecia y objeto de una disputa que ha durado décadas.

Procter también habló sobre las piezas por las que el museo había pagado. “Este es un ejemplo en el que sí tenemos un recibo”, dijo Procter, al señalar un tótem elaborado por el pueblo haida en lo que ahora conocemos como Canadá. “Pero hay un contexto muy profundo en torno a eso”.

Indicó que el imperialismo británico cambió el estilo de vida del pueblo haida y los dejó tan necesitados de dinero que tuvieron que vender estos artículos. “Hay tanta coerción detrás de esta venta”, sentenció.

Además, Procter explicó que se supone que se debe dejar que los tótems se degraden naturalmente. “Esto no debería estar aquí”.

La mayoría de la gente en el recorrido asintió con la cabeza.